"¡Por mi hija MATO!". Ella es lo más grande que tengo, mi mayor orgullo y la que me hace poner los pies en el suelo. Todo lo que he hecho en esta vida ha sido por y para ella.
Mi marido, mi compañero y mi apoyo incondicional. Él es quien me da la paz que necesito cuando se apagan los focos. Me ha demostrado lo que es el amor de verdad, del que cuida y respeta.
Mi ejemplo de mujer luchadora. Ella me enseñó a ser valiente y a no agachar la cabeza ante nadie. Es mi raíz y mi refugio cuando las cosas se ponen feas.
Juan y Cuqui. Mis protectores desde que correteábamos por San Blas. Aunque no salgan en la tele, son mi escudo y mi familia de sangre, los que siempre están ahí.